Nos adentramos una vez más en el mundo de la mitología, en este caso clásica, para centrarnos en uno de los mitos más conocidos, “El caballo de Troya”.
La leyenda del Caballo de Troya forma parte del ciclo mitológico de la Guerra de Troya. Aunque no aparece en detalle en la Iliada de Homero, sí se menciona en la Odisea y, especialmente, se narra con profundidad en el libro II de la Eneida de Virgilio. A estos testimonios se suman otras fuentes antiguas como Arctino de Mileto (Iliupersis) y Lesques (Pequeña Ilíada), hoy perdidas, pero conocidas por resúmenes. La Ilíada no describe el caballo; su aparición literaria canónica está en la Odisea, y la narración más pormenorizada se halla en la Eneida.

La historia sobre el caballo de Troya es uno de los episodios más famosos de la mitología. En la guerra que enfrentó a aqueos (griegos) y troyanos, fue el elemento decisivo para dar fin al conflicto. Diseñado por los griegos como una táctica de engaño, ha tenido un profundo impacto en la cultura occidental y sigue siendo una metáfora poderosa hasta la actualidad.
Se conoce como caballo de Troya al artefacto con forma de caballo y realizado en madera, usado como artimaña por los griegos para introducirse en la ciudad fortificada de Troya.
Vamos a verlo con más detalle …
Contexto: la Guerra de Troya
Antes de nada hay que decir que durante mucho tiempo la existencia o no de Troya fue objeto de debate. Algunos historiadores creían que era una ciudad ficticia, producto de la imaginación de Homero. Sin embargo, en el siglo XIX, las excavaciones arqueológicas del arqueólogo alemán Heinrich Schliemann en la colina de Hisarlik, en Turquía, revelaron los restos de una ciudad antigua que coincidía con la descripción de Troya en laIlíada. Se descubrieron diferentes capas de ruinas, que datan de diferentes períodos, lo que sugiere que la ciudad fue habitada durante siglos.
Aunque las excavaciones confirmaron la existencia de Troya, no se encontraron pruebas concluyentes del Caballo de Troya. La ciudad fue destruida por un incendio alrededor del año 1250 a.C., lo que coincide con el período en que se sitúa la guerra de Troya según la mitología griega. Sin embargo, no se han encontrado restos del caballo de madera, ni tampoco evidencia de una estratagema similar.
Lo mismo sucede con los aqueos, el pueblo griego que se supone que luchó contra los troyanos, también está en discusión. Aunque hay evidencia arqueológica de la existencia de una civilización micénica en la Grecia del período, no se ha encontrado evidencia concluyente de una guerra a gran escala entre los micénicos y los troyanos.
Pero vayamos al contenido objeto de esta publicación.
Según la mitología, en la antigua Grecia, en los años 1194-1184 aC., se produjo una guerra entre los griegos y los troyanos. Todo empezó porque Paris, un príncipe troyano, se enamoró de Helena, la mujer más hermosa del mundo, que estaba casada con el rey griego Menelao. Una versión señala que la sedujo y otra que la raptó. En cualquier caso, con la ayuda de la diosa Afrodita, Paris se llevó a Helena a Troya. Su esposo Menelao convocó a los reyes de la alianza aquea con el objetivo de traerla de vuelta y limpiar su honra. Todos se comprometieron a apoyarlo en una guerra con el objetivo de recuperarla y castigar a los troyanos.

Helena de Troya
La constelación de personajes, que incluía a figuras tan notables como Agamemnón, Aquiles, Odiseo y Ajax, se unió en un esfuerzo por recuperar a Helena y llevar la justicia a los troyanos. Los griegos llegaron con muchas naves y rodearon la ciudad, pero las murallas de Troya eran tan altas y fuertes que no podían entrar.
El inicio de la batalla fue objeto de seguimiento por parte de los dioses del Olimpo, y todos tomaron parte en el conflicto y apoyaron a los griegos o a los troyanos.
Los griegos finalmente se vieron enfrentados a un desafío formidable: las altas murallas de Troya, que eran prácticamente indestructibles. La facilidad de la defensa troyana y la resistencia del pueblo ante el asedio convirtieron la guerra en un enfrentamiento estancado.
La guerra había durado años sin ningún resultado decisivo. Los troyanos, liderados por su rey Príamo, se mantenían firmes en sus murallas mientras que los griegos no encontraban la manera de entrar a la ciudad fortificada.
Además, el adivino Calcante fue el que dio la idea que ganaría la guerra, ya que tras ver como un halcón cazaba una paloma se dio cuenta de que la fuerza bruta no ganaría la guerra, y debían buscar una estrategia para engañar a los troyanos.
Este contexto marcó un punto decisivo en la historia, llevando a los griegos a buscar nuevas formas de ataque.
Así surge la estratagema de la creación del caballo de madera.
El caballo de Troya
Para sorprender a los troyanos, en base a una idea de Ulises (también llamado “Odiseo”), para algunos autores la idea habría sido del adivino Calcante, los griegos construyeron un caballo hecho de madera, lo suficientemente grande como para albergar un buen número de soldados en su interior, y lo dejaron fuera de las puertas como ofrenda a Atenea.
El caballo fue construido por Epeo, maestro carpintero de los griegos. Se decía que el Caballo de Troya medía 3 metros de ancho, 7,6 metros de alto y casi 2,5 metros de largo. Hay otros autores que hablan de dimensiones mayores. Según las fuentes, entre 30 y 40 guerreros griegos se ocultaron en su interior, liderados por Odiseo.
En el caballo grabaron lo siguiente: “Con la agradecida esperanza de un retorno seguro a sus casas después de una ausencia de nueve años, los griegos dedican esta ofrenda a Atenea”.
Este caballo fue dejado frente a las puertas de las murallas de Troya, a modo de tributo, en el momento en que empezaron las tropas griegas a retirarse de las cercanías de Troya.
Pasadas unas horas, los troyanos interpretaron que los griegos se retiraban y que el caballo era una ofrenda. Sinón, un espía griego, engaño a los troyanos haciendo el caballo era una ofrenda de los griegos a Atenea.
Aun así, algunos argumentaban que debían quemarlo o devolverlo al mar, pero otros creían que debería ser traído dentro del recinto amurallado como botín victorioso. Después de mucho debate interno, finalmente accedieron a introducirlo en la ciudad, pensando que traería buena suerte y protección.

Además, hay que tener presente que los troyanos eran devotos de Poseidón (que se vinculaba con el caballo), y creyeron que por tanto podría ser una ofrenda divina bien a los troyanos o bien a los griegos para que les otorgara un buen regreso a casa.
Finalmente decidieron abrir las puertas de las murallas y llevar aquel gigantesco caballo dentro de la ciudad. Como era muy grande, llegaron a derribar una parte de la muralla para poder entrar con él; ignorando que Ulises y sus guerreros se encontraban dentro.
Durante el día no hubo ninguna señal ni acontecimiento, pero al llegar la noche, cuando los troyanos estaban durmiendo, Sinón abrió la tripa del caballo e hizo señales con una antorcha a los soldados escondidos en la isla de Tenedos, de esta manera Ulises y los guerreros griegos salieron del interior del caballo, mientras los soldados que venían del exterior aprovecharon el agujero en el muro y comenzaron a invadir la ciudad. Por si esto fuera poco, los troyanos se encontraban en mala situación por la bebida consumida durante la fiesta. De esta manera, en poco tiempo, los griegos dominaron Troya e invadieron el palacio real. La ciudad fue invadida, saqueada y destruida, los hombres y niños troyanos masacrados, y las mujeres tomadas como esclavas. Nada quedó en pie de la antigua ciudad asiática.
La guerra, por tanto, terminó con la victoria de los griegos, y Helena fue llevada de vuelta a Esparta, los soldados se repartieron el botín obtenido con el saqueo.
En el relato original, se menciona que dos dioses griegos tuvieron participación directa en la construcción del caballo: Atenea y Poseidón. Atenea, diosa de la sabiduría y la guerra, fue quien inspiró a Ulises (Odiseo) para idear el plan del caballo. Por otro lado, Poseidón, dios del mar y los terremotos, ayudó a los griegos a transportar el caballo hasta las murallas troyanas mediante una tormenta marina. Esta intervención divina resalta el papel que juegan los dioses en las leyendas y mitos griegos.
Por otro lado, hay que decir que no hay pruebas arqueológicas que respalden la existencia del caballo de Troya.
Personajes relacionados con la Guerra y el caballo de Troya
Los personajes principales son:
- Agamenón. Líder de la expedición aquea, rey de Micenas y hermano de Menelao.
- Hijo de Peleo y rey de los mirmidores.
- Ayax el Menor. Durante el saqueo de Troya violó a Casandra en el templo de Atenea, lo cual más tarde causaría su muerte debido a la ira de Atenea.
- El carpintero y guerrero que construyó el caballo de madera.
- Euríalo. Uno de los argonautas que acompañaron a Jasón en sus viajes, también fue uno de los lideres marinos de los griegos durante la guerra.
- Filoctetes. Un héroe griego armado con una arco divino que le había sido regalado por Heracles. Mediante una de sus flechas mató a Paris, uno de los líderes troyanos y quien raptó a Helena.
- Héctor. Hermano de Paris y el mejor de los guerreros troyanos. Muerto en combate por Aquiles.
- Sacerdote troyano que alertó sobre el peligro de acoger al caballo.
- El rey de Esparta y esposo de Helena. Es el que unió a los pueblos griegos contra Troya debido a la captura de su mujer. Fue uno de los guerreros escondidos en el caballo, matando a numerosos personajes del bando troyano.
- Rey de Itaca. El protagonista de la Odisea y uno de los héroes griegos más famosos. Es el héroe astuto que podría haber sido el que ideó el caballo de Troya.
- Príncipe troyano y secuestrador de Helena.
- Mejor amigo de Aquiler y compañero de su ejército. Héctor lo mata en batalla creyendo que es Aquiles, ya que Patroclo se coloca su armadura para inspirar al ejército griego.
- Príamo y Hécuba. Reyes de Troya y padres de Héctor y Paris.
- Sinón. Ciudadano griego que, fingiendo ser un desertor, convenció a los troyanos para que introdujesen el caballo dentro de la ciudad.
Consecuencias de la guerra de Troya
Las consecuencias de la guerra de Troya fueron:
- La derrota de Troya y su saqueo y destrucción total a manos aqueas.
- El asesinato del Rey Príamo y de toda la nobleza troyana, así como la esclavización de sus mujeres.
- La pérdida de numerosas vidas de ambos bandos, incluidos grandes héroes griegos como Aquiles y Áyax, o de los troyanos Héctor y Paris.
- El inicio del largo viaje de retorno a casa de Odiseo (según se narra en la Odisea).
- El inicio del periplo de Eneas y los poquísimos sobrevivientes de Troya en su gesta que los llevaría a fundar Roma (según se fabula en la Eneida).
Algunas notas curiosas sobre el caballo de Troya
Según la versión clásica el caballo tendría una estructura y forma como la definida en apartados anteriores, pero hay otras variantes.
- La teoría del aspecto realista: Algunas investigaciones sugieren que el Caballo de Troya no era tan impresionante como se dice en la mitología. Se cree que probablemente tenía forma cilíndrica o cuadrada, con una altura máxima entre 4 y 6 metros. Esto permitiría esconder a unos pocos soldados dentro.
- La hipótesis del engaño visual: Otra teoría plantea que el aspecto físico del caballo fue diseñado específicamente para engañar a los troyanos. Se especula que podría haber tenido formas geométricas irregulares o incluso cambios en su coloración externa, lo cual distraería la atención y dificultaría su detección como una posible amenaza.
En todo caso son teorías especulativas, pues no existen evidencias arqueológicas ni históricas.
Por otro lado, en los últimos años, algunos estudiosos han propuesto una nueva interpretación del caballo de Troya, argumentando que no se trataba de un caballo de madera, sino de un barco con un mascarón de proa en forma de caballo. Esta teoría, propuesta por el arqueólogo naval italiano Francesco Tiboni, se basa en la interpretación del término griego hippos, que puede significar tanto caballo como barco.
Tiboni argumenta que los griegos, tras fingir una retirada, habrían dejado un barco con un mascarón de proa en forma de caballo, un hippos en la terminología griega, en la costa de Troya. Los troyanos, creyendo que se trataba de un regalo para los dioses, habrían arrastrado el barco a la ciudad, sin sospechar que en su interior se escondían los guerreros griegos. Esta interpretación, aunque controvertida, ofrece una explicación plausible para la ausencia de restos del caballo y también se ajusta a las prácticas marítimas de la época.
La teoría de Tiboni se basa en la iconografía de la época, donde se encuentran representaciones de barcos con mascarones de proa en forma de animales, incluyendo caballos. Esta práctica, común en la cultura fenicia, podría haber sido adoptada por los griegos para su estrategia de engaño.
Y finalmente un punto de relación entre el caballo de Troya y el estoicismo: el estoicismo es una filosofía antigua que se originó en Grecia y se desarrolló durante la época romana. Considerada como una de las escuelas filosóficas más influyentes de la historia, el estoicismo se centra en el control de las emociones y en aceptar los eventos de la vida con equanimidad.
El estoicismo enseña que nuestras reacciones emocionales son causadas por nuestros juicios y creencias internas, y no por los eventos externos en sí mismos. Por lo tanto, podemos entrenarnos para controlar nuestras respuestas emocionales al desarrollar un juicio adecuado y una comprensión racional de las circunstancias.
Esta filosofía destaca la importancia de vivir de acuerdo con la naturaleza y cultivar la virtud. Para los estoicos, la virtud es el único bien verdadero y la base de una vida feliz y virtuosa. El caballo de Troya, en el contexto del estoicismo, representa la idea de que debemos aceptar y aprovechar las situaciones aparentemente desfavorables o difíciles que la vida nos presenta.
En el episodio del caballo de Troya en la Odisea, encontramos varias enseñanzas relacionadas con la perseverancia y la resiliencia, valores fundamentales en el estoicismo.
Presencia del caballo de Troya en la cultura popular
Independientemente de si el caballo de Troya fue una construcción real o una metáfora, la historia ha perdurado a través de los siglos, convirtiéndose en uno de los mitos más famosos y perdurables de la Antigüedad clásica.
El caballo de Troya ha inspirado innumerables obras de arte, literatura y cine, desde pinturas y esculturas hasta películas y obras de teatro. La historia ha sido adaptada y reinterpretada en diferentes contextos, siempre con la intención de explorar la naturaleza humana y la complejidad de las relaciones entre individuos y sociedades.
Aunque el mito del Caballo de Troya es una historia originaria de la antigua Grecia, existen leyendas similares en otras culturas alrededor del mundo. Por ejemplo, en la mitología china se cuenta el relato del “Caballo de Madera” utilizado por el rey Wen de Zhou para infiltrarse en la ciudad enemiga. Estas similitudes demuestran cómo los seres humanos han desarrollado estrategias ingeniosas y utilizan elementos sorpresivos desde tiempos inmemoriales para lograr sus objetivos militares o políticos.
La expresión “Caballo de Troya” ha pasado a formar parte del imaginario colectivo como un símbolo de astucia y engaño. En general, se utiliza en cualquier ámbito en el que alguien se infiltra con malas intenciones. De hecho, en informática se denomina “troyano” a un virus que se mete en un aparato para causar daño.
A lo largo de la historia, muchas culturas han intentado representar, de un modo u otro, al Caballo de Troya. Entre las piezas antiguas más conocidas se cita el Vaso de Mikonos (época arcaica), una fíbula de bronce de Beocia y fragmentos cerámicos de Atenas y Tinos con diseños similares. Es en la Grecia clásica donde más relevancia adquiere este motivo, apareciendo en vasos, relieves, joyas y pinturas.
A estas obras se suma la estatua de bronce de Estrongilión, instalada en el santuario de Artemisa Brauronia en la Acrópolis de Atenas, con restos conservados de su pedestal, y el gran mural de Polignoto en la Estoa Pecile. En el ámbito romano también proliferaron las representaciones, incluso en manuscritos iluminados como el Vergilius Romanus.
Una de las primeras y más célebres representaciones se encuentra en la cerámica griega, donde se muestran escenas de la guerra de Troya y el uso del caballo. Estas piezas de cerámica no solo eran decorativas, sino que también cumplían una función educativa, narrando historias a través de imágenes.
- Vasos de cerámica: muchos vasos muestran a los guerreros griegos escondidos dentro del caballo.
- Frescos: en algunos palacios minoicos se hallan frescos que representan el asedio de Troya y al Caballo en su contexto histórico.
En el mundo de la literatura, la guerra de Troya Troya y sus consecuencias también fueron el tema de numerosas obras literarias del Periodo clásico de la Grecia antigua, del helenismo:
- Orestíada de Esquilo.
- Áyax, Electra y Filoctetes de Sófocles.
- Ifigenia en Áulide, Andrómaca, Hécuba, Las troyanas, Electra, Helena, Orestes y Reso de Eurípides.
- Posthoméricas de Quinto de Esmirna (siglo III d. C.)
Durante el Renacimiento, el Caballo de Troya fue reinterpretado por varios artistas, quienes se sintieron atraídos por la mitología clásica. Un ejemplo destacado es la obra «El Caballo de Troya» de Giovanni Battista Tiepolo, que presenta una visión dramática y dinámica del momento en que los griegos avancen hacia la victoria.
En el teatro encontramos numerosas obras contemporáneas que reinterpretan el mito y lo conectan con temas modernos.
En el mundo del cine encontramos la película “Troya”, dirigida por Wolfgang Petersen y protagonizada por Orlando Bloom y Brad Pitt, narra lo sucedido en la batalla de Troya, basándose en lo establecido en el poema épico de La Ilíada. Pero esta no es la única, encontramos otras como:
- Ulises (Mario Camerini, 1954)
- Helena de Troya (Robert Wise, 1955)
- Guerra de Troya (Giorgio Ferroni, 1961)
- La Ira de Aquiles (Marino Girolami, 1962)
- Las aventuras de Ulises (Franco Rossi, 1968)
- Odisea (Andrei Konchalowsi, 1997)
- Helena de Troya (John Kent Harrison, 2003)

Y en el arte digital, encontramos ilustraciones y animaciones que dan vida a la leyenda en diferentes plataformas.
Por último, decir, que el mito del caballo de Troya es tan famoso en el mundo que los turcos no han desaprovechado la ocasión de convertirlo en un reclamo turístico. Por ello, se pueden contemplar varias recreaciones de dicho artilugio, en Troya y su entorno. El primero de ellos, en la misma entrada al recinto arqueológico de Troya, para dar la bienvenida a los visitantes y ponerles en contexto de las grandes gestas que aquí se pudieron realizar. Por la disposición de sus patas, el animal parece querer tomar impulso, y está concebido como un pequeño mirador al que se puede subir, con ventanucos en su cuerpo y carga.
Y el segundo, mucho más cinematográfico, en el Parque Moorabbin de la ciudad de Çanakkale, muy cercana al sitio arqueológico de Troya. En este caso, el caballo le resultará familiar a muchos viajeros, pues es el mismo que se empleó en la película Troya (2004), protagonizada por Brad Pitt. Su productora, Warner Bros Pictures, se lo regaló a la ciudad y desde entonces se ha convertido en uno de los iconos turísticos, ubicado en un lugar muy fotogénico, junto a la Marina. Está también hecho en madera, en este caso con un diseño más realista, en actitud de reposo pero con la cabeza gacha, en un disimulado gesto de contención.
Conclusiones
El relato del caballo de Troya es una de las narrativas más fascinantes y perdurables de la mitología griega. Este relato encapsula la astucia y la estrategia en el contexto de un conflicto monumental que ha capturado la imaginación de generaciones.
La guerra de Troya, un enfrentamiento que brotó de un amor prohibido y culminó en un sofisticado engaño, se caracteriza por su dramatismo y sus personajes emblemáticos.
La figura del caballo, una imponente construcción de madera en la que se ocultaron varios guerreros, se ha convertido en símbolo de traición y astucia, dando lugar a múltiples interpretaciones y representaciones de este evento a lo largo de la historia.
La narrativa del caballo de Troya no solo se limita a un simple acto de guerra, sino que también evoca temas universales como la confianza, la venganza y la soberanía. Desde su origen en la «Ilíada» de Homero hasta las diversas reinterpretaciones en la literatura, las artes y la cultura popular, este mito ha evolucionado, reflejando las inquietudes y valores de cada época. En este artículo, se explorarán los matices del mito, la guerra de Troya, los personajes principales involucrados y el impacto de esta historia en la civilización occidental.
La historia del caballo de Troya va más allá de un simple relato de guerras antiguas; se presenta como una rica fábula que permite examinar la naturaleza humana, la moralidad en tiempos de conflicto y el valor de la ingeniosidad. En un mundo donde los engaños y las percepciones pueden definir el destino de ciudades enteras y de sociedades, la historia de Troya sirve como un recordatorio perdurable de que, a veces, las batallas más decisivas son las que se libran en la mente y el espíritu.
Solamente nos resta por plantearos un par de dudas / preguntas:
¿Cuánto de esta historia es realidad y cuánto es mito?
¿Existió realmente un caballo de madera o se trata de una metáfora de la ingeniosa estrategia griega?
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Referencias
La guerra de Troya. Mito y realidad. De Siebler, M.
Los mitos griegos. De Graves, R.
https://basadoenhechosreales.com.ar/hecho-historico-del-caballo-de-troya/
https://www.mitos-cortos.com/mitos-griegos/mito-del-caballo-de-troya/
https://redhistoria.com/el-caballo-de-troya/








