Retomamos una de nuestras líneas temáticas preferidas, adentrándonos en el mundo de las leyendas, la mitología y los seres fantásticos gallegos.
Hoy os hablamos de la denominada Procesión de Xás.
Esta procesión forma parte del conjunto de creencias aparecidas en el contexto del Samaín, momento en el que se considera que el mundo los vivos y el de los muertos están próximos.
Lo que subyace es el temor y el respeto hacia lo sobrenatural, así como la conexión siempre presente entre la vida y la muerte en la cultura gallega.
La procesión de Xás es una tradición gallega que se caracteriza por ser un cortejo fúnebre, semejante a la Santa Compaña (ver nuestro post: https://recreacionhistoria.com/la-leyenda-de-la-santa-compana/), con la que tiene algunos puntos en común, pero también una sustancial diferencia.

La diferencia principal en la comitiva de la procesión de Xás y la de la Santa Compaña, es que en la de Xás está formada por los fantasmas de los vivos, mientras que en la Santa Compaña los fantasmas son de los muertos.
Las personas que conforman la procesión de Xás marchan formando dos hileras, mientras portan un ataúd. Según la leyenda, estos “futuros difuntos” van siempre ordenados de manera cronológica por la fecha de la muerte; cuanto más cerca del ataúd viajan sus miembros, más cerca estará su muerte. Los que van más lejos, van a tardar entre tres o cuatro años en fallecer.
La persona que se encuentra con dicha procesión, sólo la ve, pero no llega a sentirla.
Si el infortunado que se encuentra con la procesión es amigo de alguna de las personas que va en ella, lo único que puede hacer es llevarlo por el aire a otro lugar; si es enemigo, va a recibir una paliza y lo van a arrastrar por las zarzas y ortigas, y despertarán totalmente magullados y doloridos.
Son pocas las personas que llegan a ver una procesión das Xás; pues, para ello hay que cumplir con una serie de condiciones, que son las siguientes: que el padrino de la persona que la ve haya rezado mal el credo cuando este fue bautizado, o bien que el cura hubiera cambiado los santos óleos confundiendo los que se emplean en la extrema unción con los del bautismo. Si hubiera cometido este error, el bebé debía ser bautizado, otra vez.
Esta procesión solo se puede ver, no puedes oler a cera ni escuchar sus salmos… simplemente es una aparición silenciosa que raramente se deja ver. Aparece en los cruces de caminos, sin luz eléctrica; allí donde suele ser habitual que se detengan con los difuntos, para que los curas puedan echar los responsos.
En la tradición oral gallega se recogen testimonios de personas que dicen haber visto tanto la procesión de la Santa Compaña como la procesión de Xás.
Pero, según la tradición, curiosamente, y al contrario de lo que ocurre con la Santa Compaña, no todos los seres humanos son capaces de ver a esta procesión de “vivos muertos”. Tan solo los vedoiros, personas con la facultad de ver a los muertos y más sensibles a los fenómenos sobrenaturales, son capaces de vislumbrar a los componentes de la Procesión das Xás. Un vedoiro es aquel que puede ver a los muertos y reconocer a los componentes de la procesión das Xás. Estas personas cuentan con esta capacidad desde que tienen uso de razón, y es que se dice que solo aquellos que fueron bautizados con los óleos de la extrema unción en lugar de los del bautismo y/o cuyo padrino rezase mal el Credo durante la celebración del mismo se convierten en auténticos vedoiros.
También se dice que pueden verla quienes posean el tercer ojo, el poder de la mediumnidad y la clarividencia o como hoy en día llamamos “sensitivos”. Pero a diferencia de otras apariciones o de la Compaña durante el paso de estos penitentes no se perciben olores ni a cera quemada, ni a flores de cementerio, ni a incienso y tampoco se les escucha rezar, ni arrastrar cadenas.
En Galicia encontramos relatos como:
Las Xans en Valongo
Según la tradición oral, por las noches, entre las doce y la una de la mañana, se veía en las proximidades de la Iglesia de San Martiño de Valongo una fila de gente con vestimenta de color negra, una túnica, que llevaban además un candil en una mano y daban vueltas alrededor del templo.
La mayoría de los habitantes de este lugar pensaban que se trataba de muertos con pecados, almas en pena que le debían algo a este mundo y por ello, seguían de alguna manera presentes en él.
Otras personas creían que esta procesión estaba formada por gente que hacía promesas y no las cumplía, por lo que tenía que ir, a modo de penitencia a hacer este tipo de recorrido nocturno. Ambas creencias son parte de una tradición fuertemente arraigada que acompaña al pueblo gallego hasta mediados del siglo XX.
Según, una leyenda recogida por Dolores Gardón Gardón, en Valongo, se decía que un joven puso en duda la creencia de que los componentes de esta procesión eran muertos, ya que un día bajo a la capilla cuando se hizo de noche. El joven se escondió entre el maíz de una plantación próxima a la capilla y esperó a que la procesión comenzase. Cuando vio a los encapuchados se acercó a ellos, dio un salto y a uno de los le sacó la caperuza, y en ese mismo momento recibió una paliza y escapó rápidamente para su casa. Al día siguiente le contó lo sucedido a su madre, quien le respondió agobiada, que se trataba de almas del otro mundo, al tiempo que le preguntó cómo se le ocurriera semejante iniciativa, a lo que el joven le respondió “Yo no se si serán de este mundo o del otro, pero m e dieron una paliza tan grande, que estuve toda la noche mirando las estrellas”.
Las Xans en Muros
En Muros y alrededores existe el mito das Xans, donde reciben el nombre de Ánimas. Á diferencia de la Santa Compaña non muestras señales físicas tras estos encuentros nocturnos, ni guarda recuerdos de su participación en la procesión.
Hablamos pues de una procesión que no es más que una manifestación cultural, rica en simbolismo y significado.
Por otro lado, decir que encontramos historias y leyendas similares también en tierras asturianas. Así, la llamada Procesión de Xas o das Xans, es un cortejo fúnebre semejante a la Güestia o Santa Compaña.
La gran mayoría de estas leyendas y tradiciones las heredamos de la cultura de los pueblos celtas y muchas son compartidas con Asturias, Castilla (la estadea) o Extremadura, pero también se registran en otros lugares como pueden ser el norte de Portugal, Escocia y otras zonas de Europa.
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Referencias
Mitoloxía de Galiza. De Vaqueiro, V.
https://leyendasytradiciones.blogspot.com/2010/02/procesion-das-xas-o-xans.html
https://raylossuenosprohibidos.blogspot.com/2020/10/la-procesion-das-xas-leyenda-de-galicia.html20








